Cuando las cosas parecen ir mejor, es que has pasado algo por alto Javier Milei ha entrado en la política como un golpe seco. Habla fuerte, promete quemarlo todo y empezar de cero. Muchos creemos que su figura es un golpe al socialismo y a las ideas de izquierda que dominan América Latina y Europa. Representa, dicen, algo nuevo. Algo radical. Pero su llegada no solo genera esperanza. También trae miedo, dudas, tensiones. En un país asfixiado por décadas de crisis, Milei es una apuesta. En su primer año, la inflación muestra signos de desaceleración. El índice de precios, durante décadas el gran enemigo de la economía argentina, ha empezado a ceder. Las medidas para lograrlo, basadas en la eliminación de subsidios y ajustes fiscales drásticos, generan controversia, pero los resultados iniciales consolidan la percepción de que las decisiones difíciles rinden frutos en el corto plazo. El gasto público también se ha reducido de manera significativa. El gobierno privatiza empresas estatales...